Arquitectura sostenible
La arquitectura sostenible pretende utilizar en la medida de lo posible técnicas y materiales respetuosos con el medio ambiente durante el proceso de diseño, construcción y mantenimiento posterior de la edificación. Comienza en los estudios previos acerca del emplazamiento, clima en la zona, proximidad de los proveedores que inciden, todos ellos, en la huella que la actividad dejará en la actualidad y en el futuro. Persigue reducir el impacto negativo de las edificaciones en el entorno y en la medida de lo posible, sumar condicionantes favorables en la huella que se genera por ejemplo mejorando el consumo de energía y erogando excedentes para el uso colectivo.
Materiales sostenibles por su propia característica, procesos productivos de escaso consumo de energía, proximidad de los materiales y de los proveedores y disminución o aprovechamiento de los residuos que se generan en la propia edificación y en el futuro de su uso.
Son múltiples las actuaciones que se deben llevar a cabo de una manera coordinada. El confort y el bienestar en el interior de la edificación se consigue, entre otros, optimizando las técnicas utilizadas en el aislamiento del ambiente exterior. Las nuevas técnicas y materiales permiten disminuir de manera increible el consumo de combustibles utilizados para la climatización de los espacios, el uso de elementos móviles como persianas, pérgolas o toldos todos ellos domotizados son una realidad y a un coste que es fácil recuperar la inversión en un plazo muy breve.
El uso exhaustivo de la energía solar como fuente alternativa a los recursos energéticos habituales y su aplicación tanto en el entorno doméstico, el industrial así como en el transporte, aprovechando las superficies instaladas para la recarga de vehículos propulsados por energía eléctrica son verdaderas intervenciones sobre la reducción de la huella de carbono en el día a día del uso de las edificaciones.
Además, el uso de materiales de construcción naturales y reciclados combinados con fuentes de energía renovables generalmente hace que los edificios sostenibles sean mucho más baratos de construir y mantener.
Un aspecto habitualmente olvidado es la gestión de los residuos, tanto durante la construcción de la edificación, como durante el largo periodo de uso de la misma hasta el final de la vida útil, que no podemos olvidar y debemos estudiar desde la propia concepción del edificio, su reciclaje y destrucción de manera sostenible.
En la actualidad hay suficiente normativa nacional y europea que regulan dentro de un marco legal, toda la cadena de residuos tanto en obra como en demolición. Pero únicamente desde el punto de vista de la contaminación.
Ser consecuentes con los deshechos que vertemos al ambiente es una de las piezas fundamentales de la sostenibilidad en la edificación.

